jueves, 22 de julio de 2010

La Ingeniería Electrónica en Colombia



Es clara la importancia de la ingeniería electrónica como soporte de la industria colombiana en general. Sin embargo, dadas las características de nuestra economía, dicho soporte se limita a la implementación y mantenimiento de sistemas electrónicos para la industria ligera que no requiere tecnología de punta. Además la industria electrónica como tal tiene prácticamente una participación nula en el sector.

¿Qué ha evitado que se desarrolle una industria electrónica próspera? Se suele argumentar que gran parte de la culpa recae en una protección muy baja del estado en este sector (industria). Sin embargo esta creencia es infundada. Dice en un estudio sobre el desarrollo industrial en Colombia (“El proceso colombiano de desindustrialización” Juan José Echavarría, Mauricio Villamizar):

“Coatsworth & Williamson, 2005 muestran que las economías de América Latina tenían los mayores aranceles del mundo antes de la Primera Guerra Mundial, cinco veces el nivel de los países industrializados y dos veces el nivel de Asia. Y Echavarría, encuentra que el arancel promedio en Colombia fue uno de los más altos en América Latina: el más alto en 1913 (46% ad valorem; 76.4% para la relación entre recaudos arancelarios e importaciones), y el mayor luego de Chile en 1938 (20.7% y 50.5%). Los aranceles para los bienes finales fueron mucho mayores que aquellos para las materias primas y los bienes de capital por lo que la protección efectiva fue aún mayor: entre 60% y 90% en 1900-1930, 140% en 1930-34 (los mayores niveles de la primera parte del Siglo XX) y 42% en 1945-50.

“…Con base en el trabajo de Hutcheson, 1973 Wogart,1978, p.31 reporta la protección efectiva a comienzo de los 1970s. Resulta fuertemente negativa para café y azúcar y para otros sectores agrícolas y primarios, y altamente positiva para la industria (entre 41% y 63% según la metodología de Balassa, con diferentes supuestos cambiarios, y 29% con la metodología Corden).42 Hallberg,1990, p.37 muestra que la protección efectiva en 1986 (cálculos basados en precios) tenía un claro sesgo en favor de la industria (71%), con valores de -8% para la agricultura y la minería. Perry, 1979 encuentra que la estructura de la protección efectiva cambió poco en el tiempo, a pesar de las múltiples reformas arancelarias.”

En dicho estudio se muestra una marcada tendencia proteccionista a comienzos del siglo XX, que disminuye a mediados y luego se eleva a finales de los años 70, de forma bastante notable sobretodo en la industria. No es sino hasta la década de los 90 en la que se presenta una apertura comercial con disminuciones significativas de los aranceles industriales.

Si bien dicho proteccionismo estimuló el desarrollo industrial, a la larga el costo para los consumidores en general fue bastante alto y la falta de competencia trajo consigo ineficiencias que se hicieron palpables una vez se realizó la apertura comercial. Se podría pensar que hizo falta una política de financiación gubernamental que acelerara el proceso de industrialización e hiciera posible una rápida reconversión de equipos e instalaciones según las últimas innovaciones tecnológicas. Pues bien, dicho tipo de ayudas si existieron (aunque limitadas por las restricciones presupuestales) y fueron particularmente elevadas en los años 80 (sobretodo para la promoción de exportaciones). La financiación del sector bancario privado por otro lado fue bastante pobre dado el bajo desarrollo financiero del país, lo que unido a un ahorro más bien escaso se tradujo en altas tasas de interés. Esto llevó a las empresas a realizar sus proyectos con reinversión de utilidades antes que con dinero prestado.

Se podría llegar por tanto a una primera conclusión acerca del desarrollo industrial colombiano: antes que una deficiente protección lo que ha evitado un desarrollo importante ha sido la falta de financiación. Esto ha hecho que las industrias eviten proyectos muy costosos incluyendo la muy necesaria investigación.

En el caso particular de la industria electrónica se hace patente la necesidad de personal muy calificado lo que obliga a pensar en la educación como un requerimiento esencial para el desarrollo de este tipo de industria. Siendo este el caso uno se pregunta ¿es suficiente la cantidad de ingenieros electrónicos en nuestro país? ¿Tienen el nivel necesario los estudiantes y las universidades? Es probable que la cantidad de ingenieros electrónicos satisfaga sin problemas el mercado actual, pero un desarrollo superior necesita más y mejores egresados. En mi opinión antes que invertir en universidades y centros de educación técnica lo que primero se debe hacer es sentar unas buenas bases de matemáticas y física en los estudiantes de primaria y secundaria. Esto hace que se inclinen más por una ingeniería y mejora sus posibilidades de éxito. También podría ser de ayuda un programa de doctorados en el exterior financiado por las universidades, y el gobierno en menor medida, para que los ingenieros que muestren mejores aptitudes puedan hacer sus estudios y luego devolver la ayuda en programas de investigación conjuntos entre academia e industria.

Otro aspecto a tener en cuenta es la inversión extranjera. Aunque pueda sonar contradictorio, el desarrollo de la industria electrónica nacional se puede ver muy beneficiado con la llegada de empresas foráneas. Los ingenieros pueden ganar más en estas empresas y podrían tener una experiencia laboral mucho más enriquecedora que les permita adueñarse del conocimiento necesario para la formación de compañías exitosas. Esto no es más que el famoso know how.

En mi opinión un plan que busque un desarrollo rápido de la industria, particularmente la industria electrónica, debe seguir los siguientes pasos:

• Facilitar la financiación de las empresas. Esto se puede lograr permitiendo la entrada de nuevas entidades bancarias al sistema financiero, que como resultado de la competencia, ofrezcan tasas de interés más bajas. También se hace necesario aumentar el ahorro nacional. Esto se puede llevar a cabo por medio de un plan ambicioso de carreteras y autopistas que disminuya enormemente el costo del transporte y por tanto el costo de bienes primarios permitiendo así que la gente pueda ahorrar más. (Este ahorro se canalizaría a través de los bancos a la industria).

• Invertir en educación primaria y secundaria para garantizar unas sólidas bases en matemática y física que mejoren el desempeño de los estudiantes una vez se encuentren en la universidad.

• Crear un fondo conjunto entre universidades y gobierno para financiar estudios de doctorado en universidades extranjeras, dando un empuje significativo a la investigación nacional.

• Fomentar la inversión extranjera directa, para que lleguen empresas de la rama que fortalezcan las habilidades de los ingenieros nacionales.

Todo esto en un contexto de libre mercado, pues así se foguea continuamente la fortaleza del sector sin incurrir en ineficiencias ni sobrecostos para los consumidores.

Saludos

3 comentarios:

Giovanni dijo...

Hola , me parece muy interesante este articulo, me gustaria, con la autorizacion escrita del autor republicarlo (manteniendo obviamente los creditos del autor) en nuestro blog microelectronicos.net; ya que el tema pone el punto sobre la yaga en lo concerniente al atrazo tecnologico de nuestro pais (Colombia). Gracias: www.microelectronicos.net

Rafael dijo...

Claro no hay ningún problema, siempre y cuando se enlace el artículo original.

Un saludo

Carlos dijo...

Hola, me parece un artículo bien interesante en general; sobre todo la referencia histórica sobre los aranceles en América Latina durante el siglo anterior.

Con respecto a la formación de los ingenieros electrónicos y a las facultades de ingeniería electrónica de las universidades de nuestro país, me parece que en general, uno podría decir que la calidad de los ingenieros es buena; me parece que es más una cuestión de dos aspectos; el primero es la apertura económica internacional con países altamente industrializados y el segundo es la visión de la industria Colombiana con respecto a la tecnología.

En el primer caso, me parece que es cierto que el permitir el ingreso de industria extranjera podría potencialmente permitir un mayor desarrollo en nuestros profesionales especializados en electrónica y consecuentemente en la industria Colombiana que tanto lo necesita; sin embargo, me parece que el objetivo se cumple solo parcialmente y a una tasa muy baja. A la hora de la verdad, las empresas extranjeras se instalan en nuestro país y traen toda la tecnología desde sus propios países o desde China y explotan su negocio a nivel administrativo y comercial, pero no tecnológico. Muchos ingenieros electrónicos hoy en día se encuentran realizando mantenimiento y/o comercialización de tecnología extranjera. No creo que eso esté mal del todo, pero sí desestimula el diseño electrónico de soluciones propias; lo cual a su vez hace se realimenta en el hecho de que no hay la tecnología necesaria para crear dispositivos de alta calidad industrial (salas de fabricación de dispositivos, etc) y nunca va a haber porque no se necesita!!
Los tratados de libre comercio actuales no permiten una competencia justa de los pocos Colombianos que se atreven a crear soluciones diseñadas y hechas en casa simplemente porque China y otros países industrializados llevan haciendo esto mucho tiempo y lo hacen muy bien y a muy bajos precios.

Finalmente, la visión de la industria Colombiana, en su mayoría mediana y pequeña empresa, no incluye una optimización y automatización de sus procesos mediante soluciones electrónicas. Si somos capaces de generar dicha cultura en este tipo de empresas, podríamos fomentar fuertemente el diseño y el desarrollo de soluciones electrónicas, permitiéndole así a los ingenieros electrónicos Colombianos que permitan desarrollar su conocimiento y aportar un granito de arena a el desarrollo tecnológico de la sociedad Colombiana y evitar asi que tantos de ellos se vayan del país o que incurran en tareas que preferirían no hacer.

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